𝙀𝙎𝙋𝙀𝘾𝙄𝘼𝙇 𝘾𝙊𝙉 𝙇𝘼 𝙈𝙄𝙉𝙄𝙎𝙏𝙍𝘼 𝘿𝙀 𝘾𝙄𝙀𝙉𝘾𝙄𝘼, 𝙏𝙀𝘾𝙉𝙊𝙇𝙊𝙂Í𝘼 𝙀 𝙄𝙉𝙉𝙊𝙑𝘼𝘾𝙄Ó𝙉.

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𝙀𝙎𝙋𝙀𝘾𝙄𝘼𝙇 𝘾𝙊𝙉 𝙇𝘼 𝙈𝙄𝙉𝙄𝙎𝙏𝙍𝘼 𝘿𝙀 𝘾𝙄𝙀𝙉𝘾𝙄𝘼, 𝙏𝙀𝘾𝙉𝙊𝙇𝙊𝙂Í𝘼 𝙀 𝙄𝙉𝙉𝙊𝙑𝘼𝘾𝙄Ó𝙉.

𝙀𝙎𝙋𝙀𝘾𝙄𝘼𝙇 𝘾𝙊𝙉 𝙇𝘼 𝙈𝙄𝙉𝙄𝙎𝙏𝙍𝘼 𝘿𝙀 𝘾𝙄𝙀𝙉𝘾𝙄𝘼, 𝙏𝙀𝘾𝙉𝙊𝙇𝙊𝙂Í𝘼 𝙀 𝙄𝙉𝙉𝙊𝙑𝘼𝘾𝙄Ó𝙉.
 
“𝘚𝘖𝘠 𝘔𝘜𝘑𝘌𝘙, 𝘈𝘍𝘙𝘖 𝘠 𝘊𝘐𝘌𝘕𝘛Í𝘍𝘐𝘊𝘈”. 𝘌𝘕𝘛𝘙𝘌𝘝𝘐𝘚𝘛𝘈 𝘊𝘖𝘕 𝘕𝘜𝘌𝘚𝘛𝘙𝘈 𝘔𝘐𝘕𝘐𝘚𝘛𝘙𝘈 𝘋𝘌 𝘊𝘐𝘌𝘕𝘊𝘐𝘈, 𝘛𝘌𝘊𝘕𝘖𝘓𝘖𝘎Í𝘈 𝘌 𝘐𝘕𝘕𝘖𝘝𝘈𝘊𝘐Ó𝘕”: 𝘔𝘈𝘉𝘌𝘓 𝘛𝘖𝘙𝘙𝘌𝘚.
 
“𝘿𝙚𝙨𝙙𝙚 𝙢𝙪𝙮 𝙥𝙚𝙦𝙪𝙚ñ𝙖 𝙚𝙨𝙩𝙖𝙗𝙖 𝙘𝙤𝙣𝙫𝙚𝙣𝙘𝙞𝙙𝙖 𝙦𝙪𝙚 𝙦𝙪𝙚𝙧í𝙖 𝙨𝙚𝙧 𝙢é𝙙𝙞𝙘𝙖 𝙥𝙖𝙧𝙖 𝙚𝙨𝙩𝙪𝙙𝙞𝙖𝙧 𝙢𝙤𝙡é𝙘𝙪𝙡𝙖𝙨 𝙥𝙖𝙧𝙖 𝙚𝙡 𝙘á𝙣𝙘𝙚𝙧 𝙮 𝙨𝙞𝙚𝙢𝙥𝙧𝙚 𝙨𝙚𝙣𝙩í 𝙡𝙖 𝙫𝙤𝙘𝙖𝙘𝙞ó𝙣 𝙘𝙞𝙚𝙣𝙩í𝙛𝙞𝙘𝙖. 𝙔 𝙖𝙪𝙣𝙦𝙪𝙚 𝙢𝙞 𝙥𝙖𝙥á 𝙢𝙚 𝙙𝙚𝙘í𝙖 𝙦𝙪𝙚 𝙩𝙚𝙣í𝙖 𝙢𝙖𝙙𝙚𝙧𝙖 𝙥𝙖𝙧𝙖 𝙖𝙗𝙤𝙜𝙖𝙙𝙖, 𝙚𝙣 𝙢𝙞 𝙘𝙖𝙨𝙖 𝙨𝙞𝙚𝙢𝙥𝙧𝙚 𝙚𝙣𝙘𝙤𝙣𝙩𝙧é 𝙚𝙡 𝙖𝙥𝙤𝙮𝙤 𝙥𝙖𝙧𝙖 𝙚𝙨𝙩𝙪𝙙𝙞𝙖𝙧 𝙡𝙤 𝙦𝙪𝙚 𝙢𝙚 𝙝𝙞𝙘𝙞𝙚𝙧𝙖 𝙛𝙚𝙡𝙞𝙯”. 𝙈𝙖𝙗𝙚𝙡 𝙏𝙤𝙧𝙧𝙚𝙨, 𝙈𝙞𝙣𝙘𝙞𝙚𝙣𝙘𝙞𝙖𝙨.
 
“𝙈𝙞𝙨 𝙡𝙤𝙜𝙧𝙤𝙨 𝙖𝙘𝙖𝙙é𝙢𝙞𝙘𝙤𝙨 𝙝𝙖𝙣 𝙨𝙞𝙙𝙤 𝙛𝙧𝙪𝙩𝙤 𝙙𝙚𝙡 𝙚𝙨𝙛𝙪𝙚𝙧𝙯𝙤, 𝙛𝙞𝙣𝙖𝙣𝙘𝙞𝙖𝙙𝙤𝙨 𝙘𝙤𝙣 𝙗𝙚𝙘𝙖𝙨 𝙮 𝙖𝙡𝙘𝙖𝙣𝙯𝙖𝙙𝙤𝙨 𝙘𝙤𝙣 𝙡𝙖 𝙙𝙚𝙙𝙞𝙘𝙖𝙘𝙞ó𝙣 𝙥𝙤𝙧𝙦𝙪𝙚 𝙖𝙢𝙤 𝙡𝙤 𝙦𝙪𝙚 𝙝𝙖𝙜𝙤”. 𝙈𝙖𝙗𝙚𝙡 𝙏𝙤𝙧𝙧𝙚𝙨, 𝙈𝙞𝙣𝙘𝙞𝙚𝙣𝙘𝙞𝙖𝙨.
𝙋𝙊: 𝙋𝙚𝙧𝙛𝙞𝙡 𝙥𝙧𝙤𝙛𝙚𝙨𝙞𝙤𝙣𝙖𝙡 𝙮 𝙩𝙧𝙖𝙮𝙚𝙘𝙩𝙤𝙧𝙞𝙖 𝙙𝙚 𝙡𝙖 𝙙𝙤𝙘𝙩𝙤𝙧𝙖 𝙈𝘼𝘽𝙀𝙇 𝙏𝙊𝙍𝙍𝙀𝙎. ¿𝙌𝙪𝙞é𝙣 𝙚𝙨 𝙈𝙖𝙗𝙚𝙡 𝙏𝙤𝙧𝙧𝙚𝙨, 𝙡𝙖 𝙢𝙞𝙣𝙞𝙨𝙩𝙧𝙖 𝙙𝙚 𝘾𝙞𝙚𝙣𝙘𝙞𝙖, 𝙏𝙚𝙘𝙣𝙤𝙡𝙤𝙜í𝙖 𝙚 𝙄𝙣𝙣𝙤𝙫𝙖𝙘𝙞ó𝙣?
 
𝗠𝗧: Siempre he dicho que nací entre el mar, el río y la selva, en uno de los lugares más bonitos de Colombia: Bahía Solano en el Chocó.
Soy la menor de siete hermanos. Mi papá fue sastre de alta costura en Cali donde tenía su taller y luego, se volvió comerciante en Bahía Solano, actividad que aún ejerce.
Mi mamá tuvo estudios en enfermería, pero no ejerció. La conexión con mis abuelas y el olor a cacao y pan son los recuerdos que siempre me acompañan.
Desde muy pequeña estaba convencida que quería ser médica para estudiar moléculas para el cáncer y siempre sentí la vocación científica. Y aunque mi papá me decía que tenía madera para abogada, en mi casa siempre encontré el apoyo para estudiar lo que me hiciera feliz, al igual que ocurrió con mis hermanos, todos profesionales.
El arte también me acompañó y me permitió salir del país por primera vez a mis 17 años. Fui bailarina de danzas folclóricas desde la escuela y luego, cuando estudié en la Universidad del Valle, logré conocer Europa con mi grupo.
Mis logros académicos han sido fruto del esfuerzo, financiados con becas y alcanzados con la dedicación porque amo lo que hago.
Soy científica y emprendedora, con más de 25 años de carrera en investigación de ciencias naturales, lo que he articulado con el desarrollo de territorios a partir de la sostenibilidad.
Soy bióloga, química y magister en Microbiología de la Universidad del Valle; magister en Innovación y Emprendimiento con doble titulación Business School OBS, de la Universidad de Barcelona; doctora en Ciencias Biológicas de la Universidad de Guadalajara, con tesis laureada, y posdoctora en Bioprospección y Sistemática de Hongos de esa misma universidad.
En 2019 hice parte de la Misión Internacional de Sabios convocada por la vicepresidenta de la República, Martha Lucía Ramírez.
Soy madre de dos hijos y actualmente la primera ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación de la República de Colombia. Soy mujer, afro y científica.
 
𝙋𝙊: ¿𝙃𝙖𝙗𝙡𝙚𝙢𝙤𝙨 𝙙𝙚 𝙡𝙤𝙨 𝙡𝙤𝙜𝙧𝙤𝙨 𝙢á𝙨 𝙞𝙢𝙥𝙤𝙧𝙩𝙖𝙣𝙩𝙚𝙨 𝙙𝙚 𝙨𝙪 𝙜𝙚𝙨𝙩𝙞ó𝙣 𝙘𝙤𝙢𝙤 𝙢𝙞𝙣𝙞𝙨𝙩𝙧𝙖?
 
𝗠𝗧: 𝘚𝘰𝘯 𝘷𝘢𝘳𝘪𝘰𝘴 𝘭𝘰𝘨𝘳𝘰𝘴 𝘲𝘶𝘦 𝘲𝘶𝘪𝘴𝘪𝘦𝘳𝘢 𝘳𝘦𝘴𝘢𝘭𝘵𝘢𝘳.
Primero, poder incluir una visión distinta en los programas de formación, siendo conscientes de que necesitamos democratizar y desmitificar la ciencia. Nosotros estamos incluyendo una fase de liderazgo, otra de inspiración y la fase de entrenamiento conectándolo con proyecto de vida. ¿Por qué es importante? Porque esa era una visión que no estaba en los programas del Ministerio y esto nos permite, de alguna manera, generar mejores entornos, pero también hacer mucho más empática la ciencia y construir referentes y agentes de cambio desde la Ciencia, la Tecnología y la Innovación.
El segundo logro es el tema de inclusión y enfoque diferencial, conceptos que tampoco existían para el Ministerio. Dentro de esto, nuestro primer gran logro es poder dejar un 25% de cupos para población en condiciones de discapacidad, víctimas del conflicto armado, mujeres y comunidades étnicas. Y este enfoque de inclusión y diferencial, justo lo estamos trabajando en el Conpes, en la Política Pública de Ciencia, Tecnología e Innovación, en los instrumentos y en las convocatorias.
Por otro lado, la misma construcción de la Política Pública, proceso en el que estamos, y su impacto regional, se constituye por sí misma en un logro. Conseguir que se expresen las regiones que nunca fueron escuchadas y que puedan presentar proyectos, que se vigoricen desde esta mirada del fortalecimiento de sus ecosistemas de ciencia, tecnología e innovación, ha sido un gran logro para este Ministerio. Y tengo ejemplos específicos, como los laboratorios de bioseguridad tipo 2 y tipo 3 en regiones que antes no tenían y que generan la posibilidad de investigación en salud y diagnóstico de enfermedades endémicas y tropicales como la malaria o el dengue.
Esos casos demuestran la orientación del nuevo Ministerio hacia esa construcción de la sociedad del conocimiento. Y otro de los grandes logros es hacer realidad ese sueño de Colombia de poder conectar el conocimiento con la productividad para generar bienes y servicios. Aquí ya tenemos muchos ejemplos de investigadores, creativos e innovadores que se juntaron para construir dispositivos de diferentes tipos y para escalarlos, porque tenemos un rezago en pasar de los prototipos de los laboratorios a los prototipos comerciales, y creo que este salto se dio durante el proceso de estos ocho meses, justo por la pandemia.
 
𝙋𝙊: ¿𝙌𝙪é 𝙚𝙭𝙥𝙚𝙧𝙞𝙚𝙣𝙘𝙞𝙖𝙨 𝙥𝙚𝙧𝙨𝙤𝙣𝙖𝙡 𝙮 𝙥𝙧𝙤𝙛𝙚𝙨𝙞𝙤𝙣𝙖𝙡 𝙡𝙚 𝙖𝙥𝙤𝙧𝙩ó 𝙨𝙪 𝙥𝙖𝙧𝙩𝙞𝙘𝙞𝙥𝙖𝙘𝙞ó𝙣 𝙚𝙣 𝙡𝙖 𝙈𝙞𝙨𝙞ó𝙣 𝙙𝙚 𝙎𝙖𝙗𝙞𝙤𝙨?
 
𝗠𝗧: Una de las experiencias personales que me dejó fue la de ampliar las redes en las relaciones en los temas de bioeconomía y tecnología, que son los temas que me apasionan, pero también una experiencia profesional que me dejó fue poder poner en la agenda los temas de región.
Uno cree que los diálogos son fáciles, pero, en realidad, cuando cada quien tiene una mirada distinta, de las cosas a veces se dificulta. Lo maravilloso fue generar consensos y también hacer negociaciones que nos permitieran, de alguna manera, influir en los temas que uno considera relevantes. En temas profesionales me aportó muchísimo la Misión de Sabios. Por un lado, fue ampliar conocimientos y mi panorama y perspectiva frente al tema en el foco que yo estaba (biotecnología y medio ambiente). Por otra parte, el reconocimiento de ser la primera ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación, vino justo de la participación en las cumbres y de las reuniones con el presidente Iván Duque Márquez. Creo que nació de allí y da visibilidad al papel de la mujer de región, de las mujeres negras y científicas de este país. Creo que ahí estuvo el mayor aporte y “los regalos” de la Misión de Sabios.
 
𝙋𝙊: ¿𝙎𝙪 𝙩𝙧𝙖𝙮𝙚𝙘𝙩𝙤𝙧𝙞𝙖 𝙘𝙤𝙢𝙤 𝙙𝙤𝙘𝙚𝙣𝙩𝙚 𝙚𝙣 𝙡𝙖 𝙐𝙣𝙞𝙫𝙚𝙧𝙨𝙞𝙙𝙖𝙙 𝙏𝙚𝙘𝙣𝙤𝙡ó𝙜𝙞𝙘𝙖 𝙙𝙚𝙡 𝘾𝙝𝙤𝙘ó, 𝙦𝙪𝙚 𝙝𝙖 𝙨𝙞𝙜𝙣𝙞𝙛𝙞𝙘𝙖𝙙𝙤 𝙚𝙣 𝙨𝙪 𝙘𝙖𝙧𝙧𝙚𝙧𝙖 𝙥𝙧𝙤𝙛𝙚𝙨𝙞𝙤𝙣𝙖𝙡 𝙦𝙪𝙚 𝙡𝙖 𝙝𝙖 𝙡𝙡𝙚𝙫𝙖𝙙𝙤 𝙖 𝙪𝙣 𝙚𝙡𝙚𝙫𝙖𝙙𝙤 𝙘𝙖𝙧𝙜𝙤 𝙘𝙤𝙢𝙤 𝙈𝙞𝙣𝙞𝙨𝙩𝙧𝙖 𝙙𝙚 𝘾𝙞𝙚𝙣𝙘𝙞𝙖, 𝙏𝙚𝙘𝙣𝙤𝙡𝙤𝙜í𝙖 𝙚 𝙄𝙣𝙣𝙤𝙫𝙖𝙘𝙞ó𝙣, 𝙚𝙣 𝙚𝙡 𝙜𝙖𝙗𝙞𝙣𝙚𝙩𝙚 𝙥𝙧𝙚𝙨𝙞𝙙𝙚𝙣𝙘𝙞𝙖𝙡 𝙙𝙚𝙡 𝙖𝙘𝙩𝙪𝙖𝙡 𝙜𝙤𝙗𝙞𝙚𝙧𝙣𝙤 𝙙𝙚 𝙥𝙧𝙚𝙨𝙞𝙙𝙚𝙣𝙩𝙚 𝙄𝙫á𝙣 𝘿𝙪𝙦𝙪𝙚 𝙈á𝙧𝙦𝙪𝙚𝙯?
 
𝗠𝗧: Mi trayectoria como docente de la Universidad Tecnológica del Chocó me permitió conocer las realidades desde adentro. Yo estudié en una universidad pública, en la Universidad del Valle, pero son dos universidades públicas completamente distintas porque a pesar de las muchas dificultades que se tienen en las universidades públicas, y específicamente en la Universidad del Valle, teníamos muchas herramientas disponibles. En la Universidad Tecnología del Chocó esto es un poco complicado, son niveles distintos.
La Universidad Tecnológica del Chocó me permitió, primero, construir esa misión de qué era lo que yo quería hacer en la vida desde la ciencia al conocer las realidades, tanto de los estudiantes como de la región, desde el punto de vista más profesional y me permitió también reconocer e implementar el conocimiento para que tenga un impacto en la transformación de la sociedad.
Lo que me impulsó fue conocer las realidades de los estudiantes. Uno a veces cree que todo el mundo está en las mismas condiciones, pero saber que hay estudiantes que sólo comen una vez al día, o que duermen en condiciones no adecuadas, o que muchos de ellos a veces no tienen para los pasajes, lo hace pensar a uno que la ciencia y la academia deben convertirse justo en ese jalonador del desarrollo de una región, y que las carreras y los programas deben estar cada vez más orientados a suplir sus necesidades. Entonces, mi visión regional viene mucho de ahí, de la docencia.
Otra cosa que me enseñó la Universidad fue a trabajar con las uñas en un mundo difícil y en una región muy compleja. Me dio la oportunidad de no ver las barreras, sino las posibilidades de poder darle solución a esos desafíos.
Cuando uno está en una Universidad privada o en una Universidad pública grande esto no es tan notorio, porque de alguna manera uno tiene los recursos. A mí me tocó buscar recursos para hacer mis propias investigaciones, pero, además, también me permitió darle visibilidad a una región que, en este aspecto, ha sido un poco invisible para el país.
Son muchos los aprendizajes desde la Universidad Tecnología del Chocó, y yo siempre digo que mi mayor agradecimiento con ellos ha sido poder desarrollar todo mi talento, aplicar todas mis habilidades, todas mis competencias y entregarle a la región, porque donde hay más necesidad, hay mucha más posibilidad de crecimiento y aprendizaje. Justamente desde ahí también viene mi teoría que hay que construir de abajo hacia arriba y es una cosa que estoy aplicando en el Ministerio. Básicamente han sido muchas enseñanzas desde las carencias.
 

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